}

martes, 17 de enero de 2017

Cuento para reflexionar sobre la creatividad "Flor roja de tallo verde"

Hace unos días estaba con mis hijos y dos niños más en una casa, las edades rondaban entre 4 y 8 años; llegaba la hora de comer pero la comida no estaba lista, así que para entretenerlos saqué unas hojas de papel en blanco y lápices de color y propuse dibujar algo antes de comer.

Mis hijos no tuvieron problemas, empezaron a dibujar enseguida, una niña de 4 años también, pero el niño de 8 se quedo mirándome y me preguntó - ¿Y qué dibujamos? - Lo que tú quieras- le contesté yo. Él volvió a insistir, -no, dime que tengo que dibujar, - Dibuja lo que más te apetezca. Se quedó pensando y observó todos los dibujos de los demás niños, luego miró la caja de las pinturas y empezó a pintar el árbol de la caja, opté por  quitar la caja de la mesa. 

Al final al cabo de un tiempo, empezó a dibujar, y esta anécdota me hizo recordar un cuento que leí hace tiempo, que invita a reflexionar sobre la creatividad en los niños; los niños y niñas tienen mucha imaginación y creatividad, somos los adultos quienes poco a poco se la vamos anulando.


Resultado de imagen de creatividad




"Flor roja de tallo verde" cuento de Helen E. Bluckey


martes, 20 de diciembre de 2016

Origen de la navidad. Celebramos Yule, el solsticio de Invierno.



Nos encontramos en el momento de mayor oscuridad, los días son cortos y fríos e invitan a una a mirarse hacia dentro, es época de recogerse y renovarse hasta la llegada de la luz, la llegada del solsticio de invierno. La naturaleza se queda dormida esperando ser despertada con la llegada de la luz, la vida espera bajo tierra para volver a brotar en primavera.


En nuestra cultura en estas fechas celebramos la navidad. Pero, ¿de dónde provienen estas fiestas? Antiguamente en los pueblos paganos, se adoraba la naturaleza, celebraban la vida y la muerte, los cambios de estación, el principio y el fin de las cosechas. Cerca del 21 de diciembre se celebraba el solsticio de invierno, el retorno de la luz, la luz que nace de la oscuridad, se celebraba Yule una fiesta que duraba varios días, dedicada a la familia y a la fertilidad, en la que se pedían buenas cosechas y se recordaba a los ancestros. Yule era la primera fiestas de la rueda del año: Yule, Imbolc, Ostara, Beltane, Litha, Lugnasah, Mabón y Samhain.



Hay autores que afirman que la iglesia decidió absorber esta fiesta dándole un sentido cristiano porque sabía que no podía acabar con las tradiciones de estos pueblos, así que situó en esa fecha el nacimiento de Jesús, y se transformó en navidadad. El sentido de la celebración es el mismo, el nacimiento del sol, la llegada de la luz, la iglesia le dio un nuevo significado, sería Jesús la llegada de esa luz.



Rituales o tradiciones

jueves, 8 de diciembre de 2016

Colección Vulvalove de Laura Serradilla ¿ya la conoces?


Estoy entusiasmada con el regalo que me he hecho por navidad. Descubrí unas ilustraciones preciosas que hace una amiga, imágenes que parecen vulvas de la colección Vulvalove de la autora Laura Serradilla, una mujer que trabaja la feminidad desde otra mirada. Me enamoré en cuanto las ví, enseguida se las quise enseñar a mi hija, -mira cariño, quiero enseñarte unas imágenes de vulvas preciosas, me encantaría tener una de estas en casa!, -¿vulvas, mamá? me contestó sorprendida. Después de mostrarlas a toda la familia, decidí regalarme una.

La autora cuenta en su
web que al existir un bombardeo constante de imágenes del cuerpo de la mujer sexualizados, cosificados y fragmentados, surge la idea de este proyecto. Ofrecer imágenes simbólicas que parecen vulvas, placer y sensualidad desde una mirada subjetiva, con la idea de reconciliara la mujer con su propio cuerpo (muchas de ellas nunca han visto su vulva). Además algunas de las imágenes tienen escritos versos de A. Pizarnik que fue una poeta argentina.

Ha sido una difícil elección, pero aquí os dejo la imagen de la que he pedido para mí:


Hay más para elegir, puedes visitar su instagram  para ver sus obras.





¿Te han gustado?

miércoles, 21 de septiembre de 2016

Celebrando el equinoccio de otoño, Mabón

Llega el momento de despedirse del verano y dar la bienvenida al otoño, las hojas de los árboles empiezan a caer, poco a poco irá llegando el frío, ya se ha recogido la cosecha y se almacena para pasar el invierno, es la hora de celebrar Mabón.

Es un momento para agradecer todos los alimentos que nos ha proporcionado la tierra y de compartir tanto con familiares y amigos celebrando una fiesta, como con los menos favorecidos.

Mi hija en infantil fue a una escuela waldorf, allí era costumbre en ésta época reunir a las familias y cocinar juntos una sopa de verduras para compartir. Los días previos a la celebración, los niños y niñas llenaban sus cestas de frutas, verduras, calabazas de todos los tamaños, mazorcas de maíz, hojas bonitas y frutos secos y castañas. El día de la fiesta los más pequeños ayudaban con los preparativos, tanto en la cocina, cortando las verduras como en la decoración.

Esta costumbre la seguimos manteniendo en casa, así que aprovechamos el equinoccio de otoño para reunirnos con amigos y entre todos, traer hortalizas y verduras de temporada para juntos cocinar una sopa para compartir. Paseando por la naturaleza podemos recoger símbolos del otoño como hojas de diferentes tonos y colores, ramitas caídas para decorar la casa o preparar un altar con velas rojas y doradas o negras y blancas.

Son momentos de desprenderse de aquello que ya no necesitamos, podemos elegir objetos o prendas de ropa que queramos regalar o hacer un intercambio con las otras familias el día de la fiesta. Es bonito hacer una lista con todo aquello que agradecemos, desde un hogar cálido, tener trabajo o el amor de tu familia.

Celebramos el equilibrio de la luz y de la oscuridad, los próximos días tenemos las mismas hora de luz que de oscuridad. Es momento de honrar la oscuridad ya que sin oscuridad no hay luz. Podemos contar historias como la de Deméter (Diosa de la cosecha) y Perséfone,  y acabar bailando al son de tambores alrededor del fuego.


Historia de Deméter y Perséfone.


Hubo un tiempo en el que sólo había primavera. Era la diosa Deméter, diosa del grano y la cosecha quién proporcionaba todo el año campos llenos de cultivos, flores y árboles llenos de frutas. Deméter y Zeus, padre del cielo, engendraron a una hermosa niña, llamada Perséfone, diosa de la primavera.

Perséfone vivía con su madre en el monte Olimpo, donde aprende de ella sobre los ciclos de la vida. De vez en cuando bajaba a los prados a recoger flores en compañía de sus amigas doncellas bajo la mirada protectora de su madre Deméter.

A medida que crece y madura, la Hija comienza a alejarse de la Madre, recorriendo diferentes lugares, por donde ella camina todo crece y florece.

La niña era muy curiosa, y se preguntaba: ¿Qué habrá debajo de la tierra? ¿De dónde provienen estas flores? Nace en ella el impulso de bajar al submundo: Un día escucha unos lamentos que provienen del fondo de una cueva. Entonces la Hija enciende una antorcha y se atreve a descender al Mundo Subterráneo de los Muertos.

Cuando éstos ven la luz dejan de gemir y se alegran con la presencia de la joven diosa. Como Perséfone es la Diosa de la Vida y la Regeneración, los muertos encuentran en ella una esperanza de renacimiento.

Durante su estancia en el submundo come de las semillas rojas de la granada. Una vez haya comido del fruto rojo, estará eternamente conectada con los ciclos de las estaciones.

Ella se queda a vivir con los muertos siendo su Reina-sacerdotisa ofreciéndoles el fruto del Árbol de la Vida: la granada. Iniciando a las almas en su ingreso en otra forma de vida. Su estancia en el submundo trae el otoño y el invierno, tiempo en que Deméter se repliega ante la ausencia de su hija, asumiendo su papel de diosa otoñal e invernal; durante este tiempo la tierra permanece estéril, momento en el que comienzan los repliegues cíclicos permitiendo a la naturaleza y a los seres vivientes despojarse de lo viejo en espera de lo nuevo.

Deméter la Anciana Sabia se oculta en las raíces y las hierbas curativas, debajo de la tierra y dentro de las cuevas donde la vida se refugia hasta que retorna la primavera cuando su Hija emerge del Mundo Subterráneo, la Madre vuelve a poblar el mundo y la vida durmiente nace sobre la tierra: las hembras paren, las plantas florecen y los árboles dan sus frutos, así el ciclo de vida se completa.



jueves, 19 de mayo de 2016

¿Qué diferencia hay entre pedir a nuestros hijos ayuda en las tareas de casa o colaboración?

Desde pequeñas las mujeres, hemos visto como nuestras madres y abuelas se encargaban de todas las tareas de casa, y por ello lo hemos asumido como nuestro deber. Sí que es verdad que de cada vez los hombres colaboran más en las tareas de casa, pero todavía la mujer es la que acaba haciendo la mayor parte de tareas en la mayoría de familias, aunque trabajen las mismas horas que su pareja.

Es nuestra responsabilidad, enseñarles desde muy pequeños tanto a nuestros hijos como a nuestras hijas, que las tareas de casa son de todos, y que es muy importante que todos los miembros de la familia colaboren por igual en ellas, es muy importante involucrar también a la pareja, para que no se siga perpetuando este rol, ya sabemos que el ejemplo es la mejor manera de enseñar. Además de esta manera también les hacemos más responsables e independientes, les estamos enseñando a valerse por sí mismos y conseguimos  armonía en nuestro hogar.





Diferencia entre pedir ayuda o colaboración.

Hace unas semanas hablaba con una gran amiga, de la diferencia entre decir - ¿me ayudas a recoger la mesa? o por ejemplo, - antes de ir a jugar tenemos que recoger la mesa, la primera pregunta implica que es una tarea que debo realizar yo y necesito ayuda, y no es lo que quiero transmitirle, además puede elegir decir que no, y tendría que respetar su decisión. La segunda frase indica que tiene que realizar esa acción antes de ir a jugar o lo que sea que hagan después de comer. Como ves, no se trata de ayudar a mamá.


Cuando son pequeños nos imitan. ¡Aprovéchalo!

Ayer mi hijo de cuatro años estaba fregando los platos, y no se me ocurre otra cosa que preguntarle, ¿me estás ayudando? (una pregunta bastante tonta) Él me contesto, no, estoy fregando lo que está sucio. Y cuanta razón tiene, me dio una gran lección, el no estaba pensando voy a fregar los platos y así ayudo a mamá, simplemente me estaba imitando, ¿por qué no aprovechar desde pequeños aprovechando que imitan nuestro comportamiento? Como podéis ver, a veces se me escapa sin querer (lo llevo integrado), menos mal que mis hijos me recuerdan que no es algo que tenga que asumir como propio. 

Aprovechemos que nos imitan, para que asuman tareas de casa, como hacer la cama, barrer, fregar los platos, poner y quitar la mesa, ordenar sus juguetes, llevar la ropa sucia a la lavadora, todo dependiendo de su madurez, da igual que no dejen la cama como nos gustaría, da igual que barran y se dejen miguitas, si no les dejamos hacer ahora, no lo harán de adolescentes. Y un gran error a tener en cuenta para no cometer, es repasar lo que ya han hecho ellos, (y mucho menos en su presencia), porque que lo único que conseguiremos así, es que dejen de hacerlo. Así que recuerda, si colaboran desde muy pequeños en las tareas de la casa ya lo tendrán integrado.


Cuidar comentarios sexistas que vienen de fuera.

En casa, las tareas las tenemos más o menos repartidas entre mi pareja y yo, y aún así, he recibido algunos comentarios por parte de mi hijo que me han sorprendido, ya ha integrado con sólo cuatro años que tareas son más propias de un hombre que de una mujer. Un día estaba intentando arreglar el lavavajillas, estuve mirando un vídeo en youtube y luego me puse manos a la obra, mi hijo entró en la cocina y sorprendido me dijo - mamá, ¿qué haces? y yo contesté, intentando arreglar el lavavajillas, a lo que él me respondió - si tú, ¡no sabes! papá lo arreglará. Lo que me hace pensar que me queda mucho por hacer, y que también tengo que estar pendiente de los comentarios y hechos que vienen de fuera, y lo que ven en la televisión.



Facilitar las tareas

Otra cosa que hemos hecho en casa, es facilitar el acceso a los materiales que puedan necesitar, por ejemplo en la cocina, en los cajones de abajo, tienen a su disposición platos y vasos, así no tienen que estar pidiendo lo que necesitan o subirse a las sillas, en otro cajón lo que necesitan para preparase la merienda, mostrarles donde localizar un trapo si se les ha derramado algún líquido, los percheros están colocados a su altura para que puedan colgar las chaquetas, unas fotografías en los cajones de su armario para saber donde va cada cosa, lo mismo con los juguetes; se trata de facilitarles las tareas para que lo puedan hacer por sí solos.


Ya sabemos que la mejor forma de educar es con el ejemplo

Aquí tenéis un vídeo donde un padre le escribe una carta a su hija pidiéndole perdón por no haberle dicho nunca que ella no tiene que hacerse cargo de todo.  




Y vosotras, ¿cómo hacéis para que vuestros hijos colaboren?


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...